Tanto han de extrañarte mi alma y mi cuerpo
Tanto he de añorar cómo me dibujas el amor
Tanto he de ansiar tus explosiones calmadas
Tanto ha de llorar mi piel tus caricias acompasadas
Tanto ha de acompañarme él, ahora, en mis tardes de domingo lluviosas.
Sin embargo ...
Ese amor aún es falto de mimos pasmosos,
de cálidas levitaciones.
Tanto has marcado mi piel y mis entrañas, que aún te metes en ellas sin haberte llamado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario